Criar a un niño con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) puede ser un desafío, pero también una oportunidad para aprender y crecer juntos. Como padres y madres, es fundamental comprender la importancia del apoyo emocional en el desarrollo de su hijo.

Entendiendo el TDAH

El TDAH, conocido como Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, es un término utilizado para describir una condición que algunas personas, tanto niños como adultos, pueden experimentar. Los niños con TDAH pueden encontrarse con dificultades para mantenerse enfocados en sus tareas escolares o actividades cotidianas. A menudo, se muestran inquietos,  en constante movimiento o actúan impulsivamente, tomando decisiones sin considerar las consecuencias. Esto puede complicar su vida diaria, sus relaciones y su desempeño en la escuela.

Es esencial comprender que el TDAH no es culpa ni del niño que lo padece ni de sus padres. No se trata de un comportamiento que se elige o una falta de disciplina. Por el contrario, es un trastorno del neurodesarrollo que afecta el funcionamiento del cerebro y la capacidad de regular la atención y el comportamiento.

Importancia del apoyo emocional
El apoyo emocional es crucial para ayudar a los niños con TDAH a desarrollar una autoimagen positiva. Los niños con TDAH a menudo suelen recibir críticas constantes que pueden repercutir en su autoimagen. Los padres deben enfocarse en reforzar las cualidades positivas de sus hijos y celebrar sus logros, por pequeños que sean. El apoyo emocional ayuda a los niños a sentirse valorados y comprendidos, lo cual es esencial para su desarrollo emocional y social.

Además, el apoyo emocional es vital para la gestión del estrés y la ansiedad. Los síntomas del TDAH pueden generar altos niveles de estrés tanto en los niños como en sus familias. Los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar habilidades de afrontamiento emocional, enseñándoles técnicas de relajación y proporcionándoles un entorno seguro y comprensivo. Los niños con TDAH pueden tener dificultades para regular sus emociones. Al brindarles apoyo, les enseñamos estrategias para gestionar mejor sus emociones y afrontar situaciones difíciles.

Otra área importante es el fomento de habilidades sociales. Las habilidades sociales de los niños con TDAH a menudo se ven afectadas debido a su impulsividad e inatención. El apoyo emocional incluye enseñar y practicar estas habilidades, lo que puede ayudar a los niños a interactuar mejor con sus iguales y a establecer relaciones más saludables.

Estrategias de apoyo emocional
A continuación, se presentan algunas estrategias prácticas para brindar apoyo emocional a su
hijo:

  1. Validación y Escucha Activa: Escuchar a los niños y validar sus sentimientos es esencial. Los niños con TDAH necesitan saber que sus emociones son comprendidas y aceptadas. Preguntarles sobre su día y escuchar sin juzgar puede fortalecer su confianza y relación con los padres.
  2. Establecer hábitos: Los niños con TDAH suelen beneficiarse de una rutina estructurada. Puede ayudar establecer un cronograma consistente para actividades y tareas. Crear y mantener una rutina diaria puede ayudar a los niños con TDAH a desarrollar hábitos positivos y a reducir la ansiedad. Las rutinas les proporcionan un marco predecible en el cual pueden sentirse seguros.
  3. Celebre los logros: Reconozca y elogie cada uno de los logros de su hijo, sin importar si son grandes o pequeños. Esto aumenta su motivación y confianza. En lugar de centrarse en los errores, los padres deben resaltar y recompensar los comportamientos positivos y los logros.
  4. Educación y Empatía: Los padres deben educarse sobre el TDAH para comprender mejor las experiencias y desafíos de sus hijos. La empatía es clave para proporcionar un apoyo genuino y efectivo.

El apoyo emocional no solo mejora el bienestar psicológico de los niños con TDAH sino que también puede influir positivamente en sus comportamientos y rendimiento académico. Los niños que se sienten comprendidos y apoyados emocionalmente tienen más probabilidades de desarrollar resiliencia y habilidades de afrontamiento efectivas. Además, una relación positiva con los padres puede servir como un modelo de relaciones saludables y de apoyo.

Normalmente, el diagnóstico y el tratamiento del TDAH requieren la intervención de profesionales de la salud, como psicólogos, psiquiatras o neurólogos. Con el apoyo adecuado, las personas con TDAH pueden aprender estrategias para manejar sus síntomas y llevar una vida satisfactoria y exitosa. Si tienes inquietudes sobre la posibilidad de que tu hijo pueda estar experimentando síntomas compatibles con TDAH, es fundamental buscar orientación de un profesional de la salud para obtener el apoyo necesario. Cada niño es único, y con el apoyo adecuado puede alcanzar su máximo potencial y superar los obstáculos de la vida.

Lucía Camacho Serrano
Neuropsicóloga/ Terapeuta infantil de Psicólogos Pozuelo

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