Se ha patologizado con bastante frecuencia este sentimiento, aunque salvando las distancias, veríamos con cierta normalidad “la pelea” entre varios lobeznos por acceder a las mamas de su madre para alimentarse. 

Las disputas entre hermanos no se combaten a través del pensamiento lógico ya que, parafraseando a los clásicos: “Toda petición, es una petición de amor”.

Tres consejos prácticos para reducir su impacto en la dinámica familiar.

 

 

Hay muchas variables a tener en cuenta para valorar la gravedad de los celos y si está indicado su tratamiento. Recomendamos que: si afecta de manera frecuente a toda la dinámica familiar se consulte a un terapeuta de familia. 

Para ampliar información y acceder a bibliografía relacionada con este tema puede encontrarla en el capítulo El Poder de la Fratría dentro del libro Avances en Psicoterapia Infantojuvenil Emocional Sistémica de la editorial Sentir.

José María Ferro Llaryora es coordinador y supervisor del Departamento de Infantojuvenil y Familia de Psicólogos Pozuelo. 

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